El Ministro de Industria prevé una bajada
próxima de los carburantes de 10 céntimos
El petróleo generó procesos inflacionistas
con las subidas de sus precios de los últimos meses. Ahora es necesario que
los descensos en su precio se traslade de modo rápido y fiel a los
consumidores para que la inflación pueda llevar el camino contrario.

El petróleo en los últimos meses se ha comportando con
tremenda volatilidad, desconcertando a consumidores, provocando serios
problemas inflacionistas y generando graves alteraciones de las economías
mundiales. Si bien hace pocos meses comenzó con escaladas espectaculares que
le llevaron alcanzar máximos históricos, superando los 147 dólares el
barril, posteriormente comenzó sus retrocesos, alternados con la algunas
subidas que lo sitúan actualmente alrededor de los 100 dólares.
Los descensos en el precio del petróleo constituyen
una buena noticia para las familias y las empresas. Las familias pagarán
menos en la factura de la electricidad y en gasolina, dispondrán más renta
disponible para dedicar al consumo y beneficiar así a la economía. Las
empresas tendrán menos coste energético, podrán bajar precios y ser más
competitivas. En relación a los consumidores, nos encontramos con el
problema de que la bajada del precio del petróleo, no se traslada con la
misma celeridad en las gasolineras, como cuando el cambio de precios se
justifica por la subida del precio del crudo. En este sentido pueden
ser positivas y esperanzadoras las palabras del Ministro de Industria
Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, al señalar que "hay margen", teniendo
en cuenta la evolución del precio del petróleo, para que próximamente los
carburantes bajen sus precios en torno a 10 céntimos de euro el litro.
Esperemos que las palabras del Ministro, que cuenta con mucha información
por su importante cargo, se cumplan y pronto se pueda observar este
descenso.
Es lógico que la inflación baje, si el precio del
petróleo desciende, pero para que esto ocurra, su descenso de precio debe
trasladarse de forma fiel al consumidor. El petróleo es capaz con sus
continuas escaladas de provocar serios procesos inflacionistas y alterar de
forma grave la economía, por lo que si el petróleo baja de precio es
necesario que llegue al consumidor de forma rápida y fácil y que no
aparezcan obstáculos, para así, la inflación pueda retroceder el
preocupante camino seguido en los últimos meses y contribuir con ello lo más
pronto posible a un inicio de una deseable recuperación económica.
|